Señales que indican que un equipo de trabajo es mediocre

Un equipo de trabajo mediocre impacta negativamente en una compañía, ya que no se alinea con los objetivos organizacionales. Tampoco, existirá entre sus miembros colaboración, respeto por la cultura empresarial, compromiso, ni cohesión.

De hecho, cuando encuentras estas características de trabajo en equipo. Se forja un ambiente tóxico en la organización donde se dificultan las labores. Ocasionando que el mejor talento humano se marche.

Asimismo, la empresa adquirirá una mala imagen por servicios deficientes y productos sin innovación. Lo cual ocasionará que los clientes se alejen, porque no se sentirán atendidos como lo merecen.

Ahora bien, si ejerces un rol de liderazgo, no te hagas el desentendido y actúes como si no pasara nada. Continúa leyendo para que sepas que es un equipo de trabajo con base en las señales que te indicaremos. Además, te daremos las soluciones para que abordes este problema lo más rápido posible.

Estadísticas reveladoras

Cuando se hace la definición de trabajo en equipo, por ningún lado encontrarás la palabra mediocridad. Puesto que, es nociva para cualquier organización y esto se demuestra en un estudio del año 2017. El cual fue llevado a cabo por la consultora Eagle Hill, donde se obtuvieron estos resultados:

  • 44% de los entrevistados confirmaron que los equipos mediocres aumentan la carga laboral.
  • 26% opinaron que la tasa de deserción de trabajadores crece cuando los puestos gerenciales los ocupan empleados con rendimiento bajo.
  • 68% de los encuestados dijeron que la moral disminuye en el lugar de trabajo cuando hay empleados mediocres.
  • 54% de las personas aseveraron que equipos de rendimiento bajo inciden en la falta de motivación e iniciativa.

Características de un equipo de trabajo mediocre

De inmediato, te presentamos las señales que demuestran que un equipo de trabajo es mediocre. De manera que, reflexiones sobre ellas con tus colaboradores y determines si están presentes en la empresa.

1.      Equipo de trabajo sin visión

Sin duda alguna no existen ventajas de trabajar en equipo cuando sus colaboradores son mediocres. Pues, esto ocasiona que no exista visión y se desvíen de la dirección correcta. Porque, cuando se trabaja con frustración, sin inspiración, desilusionado y desorientado hay incapacidad para enfrentar los desafíos diarios.

Puesto que, sin metas ni objetivos claros no se sabrá qué acciones tomar para llevar a cabo los proyectos planificados. Resulta que cuando no hay un propósito bien definido todas las labores diarias son insatisfactorias, grises y no progresan.

En consecuencia, se presenta una desunión de los integrantes del equipo, lo cual un gran caos en la organización. Debido a que cada quien ira por su lado, impulsando fallas en la comunicación, individualismo y el revanchismo. Acciones muy alejadas de una cultura organizacional óptima.

2.      Líderes que no se asumen responsabilidades

Cuando veas ejemplos de trabajo en equipo mediocres, seguramente su líder es una persona que no asume sus responsabilidades. Además, estos líderes no están conscientes de que el resultado final en cada proyecto es su responsabilidad.

Incluso, cuando las cosas no salen como se planearon originalmente tienen la costumbre de lanzar la pelota a otro patio. Porque, simplemente no reconocen que están fallando y su camino fácil es culpar a otros de sus acciones. Impulsando una filosofía de que siempre existirá un miembro del equipo a quien culpar.

Vale destacar que, un líder con estas características jamás le pasará por su mente que debe reconocer sus errores. Mucho menos que hay que aprender de ellos y cuando hay una falla se derrumba. Pues, piensa que está a punto de caerse por el precipicio y no al comienzo de un puente para cruzarlo.

3.      Miembros del equipo de trabajo que se resisten rendir cuentas

Cuando los miembros de un equipo en una compañía son mediocres, no se fomenta el valor de la responsabilidad. De hecho, es difícil que alguien se esmere por cumplir con sus labores a tiempo y con eficiencia. Debido a que los colaboradores son impuntuales y no les importa si faltan al trabajo. Aun cuando existan un gran cúmulo de asignaciones pendientes.

Cabe resaltar que, acciones intolerables en las compañías se hacen norma cuando reina la ineficiencia. Incluso, el incumplimiento de los lapsos establecidos para proyectos relevantes no significará nada. Sin importar que no se cumplan los objetivos porque no hay compromiso.

4.      Evitan el conflicto

Los integrantes de un equipo de trabajo de bajo rendimiento evitan el debate sano. Ya que, tienen miedo a la confrontación de ideas, porque nadie quiere escuchar lo que está sucediendo. Por esto, es frecuente que se evada la retroalimentación, pues se sienten incómodos.

Es preciso señalar que, en entre las frases de trabajo en equipo nunca se verá una crítica constructiva. Puesto que, nadie desea escuchar sugerencias ni aprender de sus compañeros. De hecho, existen colaboradores que consideran que tienen habilidades superiores, nunca se equivocan y que sus ideas son las mejores.

Entonces, se presentan situaciones donde se imponen posiciones a toda costa. Sin que se implementen estrategias como la lluvia de ideas. Donde siempre se toma en consideración la propuesta más disruptiva, creativa e innovadora.

5.      Líderes que no hablan con honestidad

Los líderes de equipos de bajo rendimiento, no acostumbran fomentar valores como la transparencia, honestidad y autenticidad. Por esta razón, es frecuente que nunca digan la verdad y generalmente se comprometen con lo que no pueden cumplir.

Ahora bien, si un líder se comporta de esta forma, que se puede esperar de sus colaboradores. Ya que, diariamente sus acciones inspiran al equipo a practicar anti valores como el engaño para librarse de situaciones incómodas.

¿Cómo solucionarlo?

Desenraizar el calificativo de bajo rendimiento y mediocre de un equipo de trabajo es un proceso. Donde debe participar el líder conjuntamente con sus colaboradores. Además, tiene que iniciarse analizando a profundidad la situación para encontrar donde se origina el problema.

Luego enfocarse más hacia el problema que en los síntomas. Esto se logra estableciendo una retroalimentación efectiva donde se escuche abiertamente los comentarios y sugerencias de los empleados.

Además, es conveniente abrir una confrontación sana, honesta y productiva con los trabajadores. Explicando a los miembros del equipo lo que ocurre y de forma constructiva decirle a cada persona como puede mejorar.

De forma que, cada individuo asuma sus responsabilidades y robustezca su compromiso con la empresa. Igualmente, si existe algún miembro que no ejerza su rol apropiadamente y no se alinee con sus responsabilidades nuevas. En estos casos lo mejor es que se traslade a otra división, porque no encaja en este equipo.

Para concluir, te sugiero que realices a tus colaboradores estas preguntas:

  • ¿Del 1 al 10 cuán saludable crees que es el equipo y por qué?
  • ¿Dónde se origina el problema y que harás para resolverlo?
  • ¿De las características anteriores, cuál piensas prevalece más en el equipo?

Finalmente, reevalúa el desempeño de tu equipo de trabajo, para que efectúes los ajustes si fuese necesario. Con el propósito de aumentar su productividad, confianza y motivación.

 

Por: Prof. Gael Contreras de P.

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