Eleva tu productividad laboral aprendiendo a decir “no”

¿Sientes que tu productividad laboral ha disminuido? ¿Además, asumes las tareas de otros y te sientes excesivamente agotado al finalizar cada jornada? Seguramente eres incapaz de decir “no” en el trabajo.

Vale mencionar que, parece una cultura que a la gente le cueste decir “no” cuando alguien les pide algo. Ya que, se preocupan por no quedar mal con otros o sencillamente no tienen el coraje para rechazar esta solicitud.

Desde pequeños a la mayoría se nos enseñó a nunca decir no a nuestros mayores, porque era descortés. Asimismo, tampoco era bueno estar en desacuerdo con tus semejantes. Por esto, es más sencillo para muchos decir que sí que pronunciar un no.

Sin embargo, existen situaciones donde es mejor negarse a una petición. Pues, de lo contrario siempre estarás comprometiendo con asuntos que te sobrecargarán de más responsabilidades.

Cabe destacar que, esta situación puede incidir para que tengas una productividad laboral ineficiente. De igual forma, podrías sufrir un desequilibrio entre tu vida personal y laboral que afecte tu salud. Entonces, presta atención porque te daremos a conocer algunos métodos para que aprendas a decir que “no” en tu trabajo.

Reflexiona sobre tu salud y productividad laboral

En el estudio del año 2015 efectuado por Investigadores del University College de Londres aplicado a 603.838 personas. Titulado “Horas de trabajo prolongadas y riesgo de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular: revisión sistemática y metanálisis de datos.”. Se estudiaron las consecuencias de trabajar sobrecargado de tareas más de 40 horas a la semana. Los resultados obtenidos fueron:

  • 13% de los individuos tenían probabilidad de padecer un ataque al corazón.
  • 33% de las personas tenían posibilidad de sufrir un accidente cerebro vascular.

Conviene resaltar que, es importante aprender a pronunciar esa palabra pequeña “no”, con cortesía, pero con firmeza. Sin entrar en el terreno de la deshonestidad al inventar excusas que al final son poco convincentes. Asimismo, no dar impresión de ser esa persona poco colaboradora y que no se integra al equipo de trabajo.

Revisa la petición para no disminuir tu productividad laboral

Si estás en el trabajo con muchas actividades pendientes y te piden ayuda. Evita decir que “no” de manera categórica, sin revisar la petición que te hacen. La idea es no defraudar a tu jefe ni a los miembros de tu equipo. Pero, tampoco ceder a todo por quedar bien con quienes te rodean.

Por ello, evalúa si es posible que puedas ayudar, sin que tengas que sacrificarte al extremo. Tampoco, dejar de cumplir con tus propias responsabilidades en tu entorno laboral y productivo. Pues, no tiene sentido que te comprometas y luego te sea imposible cumplir con lo encomendado. Por lo que, debes verificar si la tarea es relevante, si no te llevará mucho tiempo o si es un trabajo a largo plazo.

También, conviene medir las consecuencias de decir “no” a lo que te solicitan. Puesto que, si estás en proceso de desarrollar tu carrera y está solicitud no se alinea con tus objetivos, conviene dejarla pasar. Porque, estarías invirtiendo tiempo y esfuerzo en asuntos que te alejarán de tu meta de ascender en tu trabajo.

Mantén tu confianza y sé firme

Si tomas la decisión de decir que “no”, debes dar tu respuesta demostrando confianza y asertividad. Si respondes sin claridad como “veré si puedo” o “te llamaré luego” estarás creándole falsas expectativas a quien te solicita ayuda. Tampoco, debes emplear frases duras como “esa no es mi responsabilidad, resuélvelo tú mismo”.

Además, es conveniente que seas firme en tu posición. Porque, a ciertas personas no les gusta que les digan que “no” y suelen ser perseverantes. De hecho, se valen de muchas tácticas de convencimiento para que tu respuesta no sea negativa.

Por tal motivo, estas son algunas respuestas que puedes ofrecer:

  • Lo siento, no puedo aceptar esto que me solicitas, porque tengo otros compromisos en este momento.
  • No creo que tenga el tiempo suficiente para esto, pues estoy en medio de otras asignaciones que no me dan espacio libre.
  • Revisé mi planificación y descubrí que ya tenía otras obligaciones pendientes.
  • No acepto, pues debido a mis múltiples responsabilidades, al ayudarte podría hacer un trabajo mediocre.
  • ¿Por qué no intentas con alguien más?, no soy el individuo adecuado para lo que me solicitas.
  • Esta vez no es posible ayudarte, pero por favor avísame en una próxima oportunidad y lo trabajaré en mi horario.
  • Gracias por tomarme en cuenta para esto, pero tenía planificado trabajar esta semana en otro proyecto.

Si aceptas ayudar solicita la reprogramación de tus pendientes

Es probable que en un momento determinado estés inmerso en un proyecto y te soliciten ayuda como miembro del equipo. Si aceptas revisa si tu carga de trabajo y las nuevas responsabilidades se pueden cumplir en el tiempo planteado. De lo contrario, sería prudente plantear la priorización de los asuntos más urgentes para no disminuir la productividad laboral.

Tal vez tu jefe o quién te solicitó colaboración, no sabe cómo está tu carga de trabajo en estos momentos. Así que, conviene analizar y establecer precedencias dándoles a entender que deseas hacer un trabajo con eficiencia, calidad y excelencia. Puesto que, tienes muy claro lo que es productividad laboral. Por tal motivo, solicitas ayuda para establecer prioridades con una lista de tareas.

Ofrece alternativas de solución para mantener tu productividad laboral

Cuando es imposible encajar en tu agenda otras labores donde te pidan colaboración. Al pronunciar el “no”, puedes ofrecer al mismo tiempo alternativas de solución. Tu jefe o tus compañeros agradecerían que muestres un poco de empatía.

De modo que, si ofreces distintas maneras para apoyar demuestra que siempre colaboras con el equipo. Entre las opciones destacan dar ideas innovadoras y revisar cómo van los informes en un rato libre. Asimismo, indagar si otros compañeros de trabajo quieren y están en capacidad de sumarse al proyecto.

Estas formas de acompañamiento suavizarán la reacción de las personas que te piden ayuda y les tienes que decir “no”. Ya que, comprenderán que tu negación no es por falta de disposición a cooperar. Se debe a que tienes labores pendientes y una fecha de entrega.

Para finalizar, aprender a decir que “no”, es una habilidad imprescindible para quienes desean mantener su productividad laboral. Por tanto, no tengas miedo a dar una imagen de incapacidad o que eres una persona poco colaborativa. Pues, decir “no” en el momento adecuado permite ganarte el respeto de tus compañeros y evitar que quienes lo escuchen se sientan mal.

Una vez el empresario Steve Jobs dijo “concentrarse es decir NO”. Esto significa que para ser más saludable, productivo, eficiente y exitoso debes enfocarte en tus responsabilidades propias.

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